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dignificar el trabajo sexual

4 historias para ayudar a dignificar el trabajo sexual

Dignificar el trabajo sexual es clave para garantizar los derechos de las personas que lo ejercen… ¡Entérate!

Rodeadas de estigmas, las personas que ejercen el trabajo sexual se enfrentan a una serie de estigmas y desafíos que afectan su bienestar, colocándolas en un estado de vulnerabilidad significativo. Dignificar el trabajo sexual, en lugar de satanizarlo o estigmatizarlo es clave para garantizar el ejercicio de sus derechos humanos.

Estigmatizar y marginar a quienes que se dedican a la industria del trabajo sexual, contribuye de forma directa a su discriminación y exclusión social. Esto puede exponerlas a situaciones de explotación, abuso y violencia, además de dificultar su acceso a servicios esenciales como la atención médica y el apoyo legal. Al dignificar su trabajo y garantizar sus derechos, se puede promover su bienestar, empoderamiento y autonomía.

Al dignificar el trabajo sexual se pueden abordar las desigualdades y violaciones a los derechos humanos que enfrentan las personas trabajadoras sexuales. Estas personas tienen derecho a condiciones laborales seguras, acceso a la atención médica, protección contra la violencia y explotación, y a ser tratadas con dignidad y respeto.

Regular el trabajo sexual con perspectiva de género

Una regulación con perspectiva de género en el trabajo sexual implica abordar las desigualdades de género y las barreras que enfrentan las personas trabajadoras sexuales. Así mismo, abordar y reconocer las condiciones estructurales que las colocan en situaciones de vulnerabilidad. Esto implica considerar las experiencias y necesidades específicas de las trabajadoras sexuales, y desarrollar políticas y marcos legales que promuevan la igualdad de género y protejan sus derechos.

Dignificar el trabajo sexual implica también la adopción de medidas para la protección de los derechos laborales de las personas trabajadoras sexuales, la despenalización de su trabajo y el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva adecuados.

Además, se deben abordar los estigmas y prejuicios asociados con el trabajo sexual, promoviendo la educación y la sensibilización para fomentar una actitud más inclusiva y respetuosa.

Madres trabajadoras sexuales, un rol del que necesitamos hablar

El 75% de las trabajadoras sexuales son madres solteras; siendo el principal sostén de sus familias.

Para este 2 de junio, que se conmemora el Día Internacional de la Trabajadora Sexual, Tejiendo Pueblos identifico como uno de los grandes estigmas que sufren las trabajadoras sexuales, su rol como madres.

Uno de los grandes estigmas que viven las trabajadoras sexuales independientes, es sobre el papel que tienen como madres, ya que la sociedad en general cree que su vida está vacía y que su mundo es uno de perdición, donde las drogas, la delincuencia y el alcoholismo son los únicos presentes. Sin embargo, el trabajo sexual es uno que les permite a sus hijas e hijos salir adelante; dándoles la oportunidad incluso de estudiar alguna profesión.

Este 2 de junio que se conmemora el Día Internacional de la Trabajadora Sexual, Tejiendo Pueblos busca visibilizar esta temática con la finalidad de humanizar la vida de las trabajadoras sexuales y promover una menor discriminación y violencia hacia ellas, así como mayores derechos para este sector de la población.

Estudios señalan (Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer) que alrededor del 75% de las trabajadoras sexuales en México son madres solteras; siendo el principal sostén de sus familias. Los siguientes cuatro testimonios dan muestra del papel que ejercen como proveedoras para sus hogares, y como impulsan el que sus hijos no pasen por las mismas circunstancias que ellas:

Este trabajo me dejó la satisfacción de darles a mis 3 hijos una carrera; una es médico, el otro es abogado, y la otra es chef. De la pandemia para acá, mi mayor preocupación es sacar para comer para mí, porque yo no vivo del trabajo de mis hijos; yo vivo de este empleo.

– Vanesa, trabajadora sexual cisgénero.

Yo caí en el trabajo sexual por una necesidad fuerte; soy secretaría, me titulé en mi país, y llegando a México me dijeron que mi diploma no servía, por lo que tuve que entrar a este trabajo para poder salir adelante con mis hijas. La situación no es tan fácil y tampoco es tan difícil, pero el trabajo nos da para sobrevivir. Somos humanas, tenemos sangre, sentimientos, un corazón igual que todas las mujeres de casa, igual que todas las profesionistas, igual que todos.

Jahayra, mujer salvadoreña, abuela y trabajadora sexual.

Para mí el trabajo sexual es uno muy importante porque de aquí he sacado a mis hijos adelante, les he dado una carrera; tengo dos titulados y seguiré echándole ganas para que salgan los demás. Es algo difícil porque con la lluvia estamos aquí paradas, pero al final es un trabajo y tenemos que echarle ganas porque soy madre soltera como muchas lo son. Aquí nada más venimos 3 o 4 horas porque no tenemos con quien dejar a nuestros hijos, entonces es poco tiempo, pero es un trabajo para nosotras.

Paola, trabajadora sexual cisgénero.

Gracias a mi trabajo he podido sacar a mi hijo adelante con sus estudios y hoy es un profesionista. Yo tomo el trabajo sexual como un trabajo, un negocio que tiene sus altas y sus bajas pero es un trabajo remunerado si lo sabe uno hacer bien. Gracias a este ahora estoy juntando para poner un pequeño patrimonio para mi hijo, un local, una tienda. No estoy diciendo que todos se dediquen al trabajo sexual, pero para mí si ha sido una fuente de ingresos.

– Alejandra, trabajadora sexual cisgénero.

La dignificación del trabajo sexual y la garantía de los derechos humanos de las personas trabajadoras sexuales son fundamentales para promover la igualdad y la justicia. Una regulación con perspectiva de género puede desempeñar un papel crucial en este proceso, al abordar las desigualdades de género y las barreras estructurales que enfrentan estas personas. Al hacerlo, se puede avanzar hacia un enfoque más inclusivo y respetuoso que promueva la autonomía, el bienestar y los derechos de las personas trabajadoras sexuales.

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